jueves, 29 de diciembre de 2011

LO QUE NO SE ENSEÑA...

Parece bastante claro que hay un consenso en que los sistemas educativos deben cambiar si se quiere que nuestros jóvenes estén preparados para la sociedad tecnológica y en red que ya es una realidad.


La escuela sigue centrada en sistemas rígidos de asignaturas, cumplimiento de horas en tramos fijos y los alumnos continúan siendo sujetos pasivos de la enseñanza en vez de personas activas en su aprendizaje. La creatividad de la infancia se va perdiendo así como la capacidad de iniciativa y la autonomía.


EL CONOCIMIENTO VA A SER EL FACTOR PRODUCTIVO DEL SIGLO XXI pero, ¿qué conocimiento?


Esto es con lo que sueña el profesor del siglo XXI en cuanto a lo que deben aprender sus alumnos:

  1. Aprender a ser capaces de utilizar las nuevas tecnologías actuales y futuras.
  2. Aprender a adquirir destreza lectora, buen cálculo y expresión oral y escrita.
  3. Aprender a solucionar problemas cotidianos por medio de la lógica y la optimización de recursos.
  4. Aprender a trabajar en entornos diversos, a menudo virtuales.
  5. Aprender a adaptarse y a ser capaces de dominar nuevas técnicas con rapidez.
  6. Aprender a reinventarse constantemente.
  7. Adquirir conocimientos específicos en su ámbito laboral y si hay pasión, mucho mejor.


Es difícil llevar a cabo este "heptálogo" con la actual estructura. Por ejemplo, en cursos superiores poco impacto puede tener un profesor que trabaja un año con un grupo tres o cuatro horas a la semana. Un profesor debería pasar más tiempo con su grupo de alumnos, por ejemplo, dando más asignaturas. Esto también le permitiría trabajar por proyectos.

¡Ah!, por cierto, creo que va a ser imprescindible mentalizarse con que el proceso de educación, enseñanza o como guste llamarlo tendrá que prolongarse fuera de los edificios clásicos de colegios e institutos.