domingo, 23 de octubre de 2011

TUTOR: ATENTO A TUS EMOCIONES

He recibido un correo de un profesor de Castellón que este año va a ser tutor de 2º de bachillerato y me preguntaba la labor del tutor. Para empezar con un primer correo, me ha parecido importante centrar la respuesta en un tema: LA GESTIÓN EMOCIONAL.




Por mucho que algunos quieran autoconvencerse de lo contrario, no puede haber una buena acción tutorial si no hay implicación emocional. El hecho de que algunos la eviten es porque barruntan, y con razón, que no es nada fácil manejar las consecuencias de esa implicación en la propia psique del profesor. En líneas generales éstos son los puntos sobre los que he articulado la respuesta al nuevo tutor:

  1. La implicación emocional con el joven es inevitable.
  2. Adquiere el hábito de análisis personal para estar alerta de como influye en ti esa relación emocional ya que presenta sus riesgos. He aprovechado la ocasión para explicarle que para un profesor (en realidad para cualquier persona) es de gran ayuda poder contar con alguien de experiencia y cierto equilibrio con el que poder contrastar determinados temas que nos preocupen.
  3. Riesgo 1: evitar ser atrapado por las necesidades afectivas del joven, es decir, no permitir que sus problemas pasen a ser tuyos. Él es el que tiene que buscar la solución. Si uno pierde las llaves en el garaje no las busca en la calle porque hay más luz y se ve mejor. El problema lo soluciona quien lo tiene. La tarea es acompañar, dar instrumentos y procurar que el joven no se autoengañe mientras va adquiriendo la madurez necesaria para progresar en su vida.
  4. Retírate a una distancia prudente cuando veas que hay poca receptividad por parte del joven o se aleja de los compromisos marcados. Habla sólo cuando te pregunte. No hay nada más inútil que dedicar esfuerzos a personas que no están por la labor en ese momento. En general ya suelen saber que llegado el momento podrán contar contigo. Además, tendrás muchos "atutorados" y el consumo de "energía psíquica" en una tarea que no va a producir grandes efectos en ese momento se la resta a otros. Suelo aplicar mi Ley 50: "Elimina (temporal o definitivamente) a una persona de tu vida cuando se aleja de los compromisos mutuos acordados y consume tiempo y energía que deberían ser dedicados a otros más receptivos. Esto ayuda a concentrarse en acciones que serán realmente beneficiosas."
  5. Riesgo 2: no te busques a ti mismo en los jóvenes o quieras jugar a "salvador". Al parecer, el ser humano tiene una necesidad infinita de sentirse apreciado por lo que raras veces se ve colmada. El ser indispensable para algunas personas es algo que satisface pero que no puede conducir a actuar de modo que hagamos dependientes a estas personas. No hay que olvidar que uno de los objetivos de la acción de tutor es conseguir la mayor autonomía en los jóvenes.



Por último le he escrito unas líneas sobre el feed-back que dan los jóvenes al respecto de nuestra acción y que suele ser una de las mayores gratificaciones de la profesión del docente. La mayoría de ellos son capaces de dar las gracias de maneras muy diversas y tan sinceras que en más de una ocasión se le pueden llenar a uno los ojos de lágrimas. Eso sí, le he prevenido de que la memoria suele ser débil y que a la mayoría no los volverá a ver jamás ni tendrá noticias de ellos a medida que pasan lo meses tras su graduación.

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