sábado, 8 de octubre de 2011

EL PENSAMIENTO JÁNICO


Una de las ideas que pueden venir a la mente cuando se ve la doble cara del Dios Jano es la de contradicción. En esa línea, también se puede pensar en lucha de contrarios o en mi caso, dada mi formación como biólogo, en un híbrido. Por cierto, los híbridos siempre han sido más vigorosos en la naturaleza que las razas puras que han tenido más riesgo de padecer enfermedades.

En este sentido me gusta la idea de pensamiento jánico como fuente de creatividad. El pensamiento jánico es aquel que parte de la contemplación simultánea de dos contrarios lo que le permite al sujeto que lo emplea tener una visión más amplia de la realidad o del problema al que se enfrenta abriendo una puerta a la creatividad, que es la principal facultad que hay que poner en juego para resolver problemas difíciles y buscar nuevos caminos que hagan evolucionar al individuo o a la humanidad.



Uno de los ejemplos que se suele utilizar para mostrar el pensamiento jánico es el que condujo a Einstein a enunciar su Teoría General de la Relatividad en 1919. Einstein tomo como punto de partida de su trabajo dos teorías que se excluían mutuamente: la obra de Faraday sobre inducción electromagnética y las teorías de Maxwell. La capacidad de abordar un problema desde dos posiciones aparentemente contradictorias condujeron al físico alemán a alumbrar una de las teorías más famosas del siglo XX.

En el campo de la educación me gusta utilizar el pensamiento jánico para desarrollar la capacidad de aprendizaje de los jóvenes.

Una de las conciliaciones que procuro impulsar es la de atención en medio de la estimulación. Todos sabemos que para focalizar la atención se necesita un ambiente sin distracciones y de silencio. Sin embargo cuando se apremia a un trabajo en periodos de tiempo muy delimitados que generan cierta premura, la atención sufre el efecto sinérgico de la suma de la quietud con la ansiedad del cumplimiento de la tarea en un plazo determinado. Por eso recomiendo a mis alumnos que estudien rápido y con plazos aunque en un ambiente sin distracciones para llevar a niveles superiores su capacidad de atención que, de entrada, suele estar bastante mermada en estos tiempos. Como hábito previo necesitan programar muy bien sus sesiones.

La otra conciliación jánica de gran poderío es la de utilizar los sistemas opuestos de aprendizaje de los dos hemisferios cerebrales. Por un lado les invito a usar la capacidad de ordenamiento lógica y jerárquica del hemisferio izquierdo para hacer sus resúmenes y esquemas mentales y en papel, y por otro a utilizar imágenes, gráficas y dibujos para que la representación mental de las ideas queden grabadas en el otro hemisferio, el de la visión holística de las materias. Esta muy bien aprenderse la definición de derivada de una función pero ésta resistirá mucho más en el conocimiento si se visualiza, por ejemplo, imaginando el incremento del precio de una pizza con su diámetro o, incluso de manera más académica, la gráfica de una cuerda transformándose en tangente a la función en un punto.

Estos son dos ejemplo metodológicos sobre cómo utilizar el pensamiento jánico al que soy tran proclive en el ámbito de la enseñanza.



El mito griego que muestra el pensamiento jánico es el MITO DE TIRESIAS que, según la versión de Ovidio, pasó parte de su vida como hombre y otra como mujer alcanzando un conocimiento que provocó la envidia de la propia Hera que terminó dejando ciego al pobre Tiresias. ¿Por qué será que el conocimiento de los "inferiores" genera tanto temor en los "dirigentes"?. Posiblemente porque el conocimiento lleva a la verdad y la verdad nos hace libres.

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