jueves, 12 de agosto de 2010

FUTURO INCIERTO PARA MUCHOS. PARA OTROS NO.


El verano es una temporada en la que se palpa de verdad el desconcierto, esquizofrenia tal vez, que padece todo aquel preocupado por el proceso educativo de la juventud del país.
Mientras que el conocimiento universal está disponible para todos los adolescentes y jóvenes y es un servicio completamente gratuito parece que se muestra menos interés en el aprendizaje y mucho más en un mal entendido carpe diem rebozado de creencia de juventud eterna.
Se me ocurren varios motivos y señalo dos:
  1. Una nefasta concepción de sistema educativo que mata la autonomía del alumno y la idea de que el esfuerzo es insustituible.
  2. Acceso casi ilimitado a un ocio que apunta a la satisfacción sensorial inmediata. ¿Qué puede competir con eso entre los 13 y los 25 años?.
Y mientras tanto los datos del paro juvenil nacional y mundial se disparan (ejemplo de artículo de prensa entre muchos) eliminando el poco interés por el esfuerzo que le queda a la que llaman la generación más preparada de la historia.

Sin embargo para aquellos jóvenes, los menos, que a pesar de las escuelas y del ambiente social inhibidor del intelecto tienen la lucidez suficiente de escuchar algunos sabios consejos, de ver algunos hechos que marcan el camino a seguir, que tienen una suficiente capacidad para diferir recompensas y una notable pasión por algo que no sea la satisfacción epidérmica, se ofrece una gran oportunidad.

En general, les diría lo siguiente:
  1. Alimenta (o descubre o haz nacer) la pasión que tienes en ámbitos relacionados con el saber, el pensar o el elaborar. La pasión será tu motor.
  2. Dedica momentos de ocio a profundizar en esa pasión si es que eres capaz de escapar de la red social (no he escrito redes sociales) de la que tanto se suele depender.
  3. Sé autónomo y no permitas que te lo den todo hecho. A pesar del rígido sistema educativo aprende a organizarte tú. Desgraciadamente se pasa demasiado tiempo en los colegios e institutos para tan poco aprendizaje. Se cree que más horas de clase es sinónimo de calidad. ¡Qué error!. En muchos casos una sesión de clase bien preparada por el profesor y en la que el joven trabaja (y no aparenta que escucha) vale como cinco clases magistrales (el 95 % o más de las que se imparten en bachillerato son así)
  4. Domina el inglés. Saber inglés será el salvoconducto que te permitirá salir del país si es que tu pasión te conduce al extranjero, por ejemplo si quieres dedicarte a la investigación con mayúsculas. Si aprendes algún otro idioma, mejor.
  5. Busca personas adultas a quienes merezca la pena escuchar y con quien convivir. ¿Cómo son esas personas?. Desde luego no son las que te lo dan todo hecho y te dicen en todo momento lo que debes hacer. En general eso no suele funcionar. Suelen ser personas que ofrecen no que imponen. ¡Ah!,muy importante. Si son éticamente adultos no buscarán su propio beneficio. Esta(s) persona(s) se convertirá en tu profesor real (muy pocas veces suele coincidir con el de historia, matemáticas, química, etc.).
  6. Que el calendario no te asfixie pero que tampoco te paralice. Nuestro sistema educativo es esclavo de la edad: a los estudiantes se los clasifica por edades no por competencias, capacidades o el conceptos pedagógico de moda. En un sistema en el que repetir un curso es un drama se condena al "incompetente" a cadena perpetua. Por lo tanto márcate objetivos con un calendario razonable. ¡Roma no se construyó en tres días!.
Seguramente serán muy pocos los jóvenes que sigan estas referencias. Por eso en este periodo de crisis laboral los que tengan en cuenta estas y otras ideas serán los que tendrán todas las oportunidades de conseguir sus objetivos mientras que una gran mayoría vencidos por el desánimo, esclavos de lo inmediato y privados del cogito estarán a merced de las estadísticas económicas (ver documento de abajo) o peor aún, de los subsidios, lo que les perpetuará en el limbo de la incapacidad.

Si eres político, por favor dejad de entrometeros en la educación, si eres profesor no seas un mercenario sino depositario de una de las tareas más nobles que existen y si eres padre o madre no sobreprotejas a tu hijo, lo harás débil.

OIT DATOS EMPLEO 2009-2010

(Nota: los hipertextos llevan a páginas interesantes)