
De nuevo se ofrece un comentario a partir de la columna de Guille Viglione de la contraportada del DIARIO VASCO. (clic sobre la imagen para agrandarla)
Trata sobre un tema que preocupa a padres y profesores desde que, por ejemplo en bachillerato y en el País Vasco, hay alumnos de 1º que están ociosos desde finales de mayo hasta la primera semana de septiembre.
Se suele decir que la pereza es la madre de todos los vicios y a menudo se produce un tránsito del tiempo de ocio a la pereza y de ésta a la adquisición de malos hábitos y dificultades para volver a enganchar con el trabajo intelectual que requiere el curso.
Después de leer la columna hay que destacar la siguiente frase: "Piensa en qué te molestaría menos trabajar el día de mañana y averigua dónde se aprende eso."
PASIÓN. Eso es lo que falta y lo que de verdad marcará las diferencias entre el futuro éxito de un joven o su anclaje permanente en la mediocridad (me temo que el 20 % de los jóvenes son los que en el futuro desarrollarán el 80 % de lo que el mundo necesita y no creo que haya muchos de ese 20 % en España, así que el que lo sea tendrá una enorme ventaja). Si se descubriesen maneras para descubrir o mejor aún despertar la pasión por determinadas actividades y cultivarlas, el avance de la sociedad y la satisfacción de las personas alcanzaría cotas muy elevadas. Pero hoy por hoy son muy pocos los jóvenes que entre los 16-18 son capaces de dedicar su tiempo de "ocio" a actividades que tengan que ver con sus pasiones culturales. Eso sí, cuando te topas con uno la labor de un buen profesor recobra el sentido de enseñar a quien quiere aprender.

