viernes, 2 de julio de 2010

LA ENTREVISTA (parte 2)

Una vez que ya hemos preparado la entrevista podremos llevarla a cabo con mucha más tranquilidad y, sobre todo, con muchas más posibilidades de beneficio para el alumno o la persona o el asunto que sea objeto de la conversación.

PRIMER CONTACTO
Suele ser habitual en las entrevistas en colegios que cuando llegan los interlocutores se les pasea un recibidor y entonces se avisa al profesor quien baja después. Recomiendo estar esperando a la visita para recibirla en vez de hacerles esperar. En primer lugar por cuestión de cortesía y en segundo lugar porque quien recibe tiene de antemano la autoridad, y en una entrevista profesional ésta debe recaer en el profesor que es el que más conocimientos tiene en temas educativos y de orientación.
En casi todas las ocasiones debe ser el profesor el que tienda la mano como saludo dada su autoridad intrínseca. Sólo en el caso de que haya habido algún conflicto grave antes de la entrevista se puede dejar este signo para el final. La mano se da y se toma entera, no sólo la punta de los dedos. Los varones deben poner especial cuidado en no darla de una manera lánguida ni tampoco con tanta fuerza que haga daño (ralmente la mano lánguida resulta incómoda para quien la reciba ya sea varón o mujer). Mientras se da la mano se mira a la cara de la persona a quien se saluda.

INICIO DE LA ENTREVISTA
Generalmente suele comenzar la entrevista quien la solicita, pero en el caso de una entrevista con padres puede que sea conveniente que el profesor facilite el comienzo centrando el tema ya que es el que ha dedicado más tiempo a la preparación del momento.


LA REGLA DE ORO
Una vez iniciada la conversación es el momento de aplicar la regla de oro que se debe tener en cuenta por parte del profesor durante toda la sesión: hablar un 20 % y escuchar un 80 %. La calidad escucha es la clave del éxito o fracaso de la entrevista. Si a las primeras de cambio ya sea porque uno se quiere lucir o apabullar o porque esta a la defensiva y siente que si no entra en el combate lo puede perder e interrumpe la explicación de los padres o del interlocutor es más probable que la sesión no vaya por el mejor camino.
Si uno deja hablar dejará tiempo para que los padres o alumnos se vayan calmando en el caso de que sea necesario, se hará una mejor idea de la situación y podrá estar atento al enorme caudal de información que suponen los mensajes no verbales.
La escucha merecerá una entrada aparte en este blog.

ATENCIÓN A LOS SENTIMIENTOS PROPIOS
Es muy probable que según cómo vaya la entrevista aparezcan diversos tipo de sentimientos como el de ser atacado, engañado o minusvalorado porque no se reconoce la labor y el conocimiento propio. También los hay positivos como el de sentirse alabado, reconocido o necesitado que tal vez generen actitudes condescendientes o paternalistas.
Cuando los padres hablan sobre sus hijos se suelen sentir bastante identificados con ellos y no suele ser extraño que se observen ciertas parcelas de "simbiosis" afectiva. En estos casos es bastante frecuente que se produzcan fenómenos de transferencia, es decir, una transmisión inconsciente y reactiva de los deseos y frustraciones reprimidas.
La transferencia provoca en el que la escucha la contratransferencia, esos sentimientos sobre los que pido atención y análisis por parte del profesor para situarlos donde corresponde y no tirar por la borda la entrevista.
De vez en cuando conviene situarse como un espectador imaginario que contempla la sesión desde fuera. Esto ayuda mantener la objetividad y a analizar todos los sentimientos que se despiertan durante la entrevista, propios y ajenos.

EL OBJETIVO
Siempre debe ser el bien mayor y en el caso de las entrevistas de trasfondo educativo, el niño o joven.
Para conseguirlo, el profesor tiene que generar un ambiente "ganar-ganar", es decir transmitir que todas las partes vamos en una misma dirección para conseguir el objetivo. Muchas entrevistas no dan el fruto esperado porque se entra en situaciones de "perseguidor - víctima - salvador" que generan dinámicas de "ganar-perder o perder-ganar" que suelen terminar a menudo en "perder-perder".


CONCLUIR
La entrevista debería concluir con unos objetivos claros y unas líneas de actuación y seguimiento. Afortunadamente internet y todas sus aplicaciones permiten una fluida comunicación para el óptimo seguimiento de lo que se ha visto que es mejor para el niño o joven.
El tiempo de duración medio de una entrevista puede ser de unos treinta minutos. Si se ha preparado bien no suele ser necesario prolongarla. Sin embargo si el profesor percibe que durante la sesión el interlocutor esta pidiendo cierto desahogo y orientación personal puede ser una buena ocasión para ser generoso siempre y cuando el propio estado mental lo permita.

martes, 29 de junio de 2010

LA OLA DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS: IMPARABLE

Twitter es una fuente inagotable de noticias (mi usuario de twitter al que puedes seguir es profesorjano) si sabes buscarlas. Poco a poco vas concretando al tipo de personas o instituciones al que quieres seguir según tus intereses profesionales o de ocio además de a tus amigos, por supuesto.

Gracias a uno los twitts recibidos hoy he llegado a un blog interesante en el que he encontrado un vídeo de Jordi Adell , doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, que marca el camino que están abriendo las Nuevas tecnologías e Internet en educación.
Aprovecho la ocasión para presentar una red que puede ser de interés y a la que me voy a suscribir inmediatamente: Internet en el Aula.




domingo, 27 de junio de 2010

LA SELECTIVIDAD: ANACRÓNICA Y PERVERSA

La LOE (Ley Orgánica de Educación) tiene como soporte pedagógico a las competencias, es decir, a las capacidades de responder a demandas complejas y llevar a cabo tareas diversas de la forma adecuada. Además suponen la combinación de habilidades PRÁCTICAS, conocimientos, motivaciones, valores éticos, actitudes, emociones y otros componentes sociales que actúan para lograr una acción eficaz. En una línea similar pretende actuar la universidad con el Espacio Europeo de Educación Superior (Bolonia).

Y mientras tanto...¡La Selectividad!, un examen de contenidos a la antigua usanza que tiende a pervertir el enfoque docente especialmente en el bachillerato. Se nos argumentará en contra que quien enseña en competencias prepara para la selectividad. No es cierto. La educación basada en competencias es un sistema de aprendizaje y capacitación mientras que la selectividad actual es un examen con en el que difícilmente se pueden evaluar competencias.


Pero supongamos que no hay más remedio que hacer un examen de acceso a la universidad, afirmación que cuestionaré al final de esta entrada. Entonces se plantea otra cuestión: ¿cómo hacerlo de manera que desaparezca el punto de subjetividad del corrector y que puede ser determinante para que un alumno quede fuera de algunos grados como por ejemplo los del ámbito bio-sanitario?. Quien piense que con los criterios de corrección que presentan los coordinadores de las asignaturas de Selectividad hay garantía de corrección equitativa se equivoca. Valga para ilustrarlo el siguiente ejemplo real, de hace unos días.

Llamemos Pablo al alumno/a que ha sufrido el sistema actual de ingreso a la universidad pública.

Después de recibir las notas de la convocatoria ordinaria solicitó revisión de tres exámenes. En uno de ellos le subieron 0,25, en otro 0,6 y en el tercero ni más ni menos que 1,8 puntos. Pero como el criterio dice que la nota resultante es la media de las dos calificaciones, la subida de sus notas quedaron reducidas a la mitad. Me pregunto qué hubiese pasado si la suerte hubiera dispuesto que en primera instancia le corrigiese el segundo profesor. Tal vez Pablo pudiese estar concursando con más garantías a los estudios de Medicina, Enfermería, Biotecnología o los que fueren. ¿No crees que en un examen de este estilo habría que eliminar todo tipo de subjetividad?. Incluso aquella que pueda derivarse de que a los alumnos de la Enseñanza Privada les corrigen profesores de la competencia, es decir, de la red pública.


Siempre que he podido y con escasa esperanza por cierto, he propuesto que los exámenes de selectividad sean de tipo test. En este tipo de examen no hay subjetividad posible. Me responden que entonces no se puede percibir la madurez del alumno en cuanto a sus capacidades de expresión o algún otro sofisma similar. Es una argumentación débil cuando realmente, y por eso cuestiono la existencia de la Selectividad, la PAU no selecciona, sino que ordena según los resultados de unos exámenes que en modo alguno evalúan competencias. La universidad no puede permitirse el lujo de perder alumnos y por eso la Selectividad no selecciona. Si de lo que se trata es de ordenar que se elimine el examen y que las facultades que necesiten ordenar, a la mayoría les sobran plazas, hagan sus propias pruebas que podrían y deberían ser las mismas en toda España, y de tipo test para evitar así todo tipo de duda en las correcciones. Por supuesto, la nota de bachillerato debería tener un peso importante porque no se pueden obviar dos años de trabajo.

¿Imposible?. No, no lo es. Las universidades privadas siguen este sistema. Eliminar o modificar la Selectividad debe ser un tema que se tiene que abordar sin temor y sin hipocresía.

(como siempre, a la espera de comentarios y dispuesto a rectificar)