domingo, 23 de mayo de 2010

CUALIDADES DE UN DIRECTOR

Reactivo indefinidamente mi blog personal (no académico y libre de ataduras servidumbres de mi cargo) con un comentario a un artículo publicado hoy en el Diario Vasco sobre las CUALIDADES DEL CONSEJERO DELEGADO (sección infoempleo 23.05.10).

Es un tema más que concerniente, aunque la gestión de un colegio concertado ya sea por la escasez de medio o por su condición de empresa semipública con pseudofuncionarios, no es el mejor terreno para aplicar estos principios. ¡Debería serlo!.
Tomando como referencia a Steve Jobs recientemente nombrado CEO - "Consejero Delegado de la Época" se describen algunas cualidades que debe tener un directivo cualquiera. estas las que quiero señalar y comentar.

(1):Un buen directivo no puede perderse en el día a día, para ello tiene que aprender a delegar esas tareas en su equipo e invertir tiempo y esfuerzos en la estrategia (Douglas McEnroe). Un colegio es todo lo contrario: apagar fuegos es la tarea a la que más tiempo dedican los directores.

(2): Para un directivo es muy importante la gente de la que se rodea. La confianza entre las personas del equipo es fundamental. Aquí se añaden más diferencias con respecto de un colegio: el director no elige a sus
profesores la mayor parte de las veces las hereda. Eso sí, puede elegir en quien confiar y formar un equipo parcial.

(3): Un líder debe ten
er gran capacidad de comunicación. Es aquí donde surge en todo su esplendor la figura de Steve Jobs (ver discurso en la ceremonia de graduación de Stanford en el 2005)


(4):El directivo debe cuidar los pequeños detalles simbólicos y no utilizar su despacho como un alcázar para aislarse del resto. Debe tener tiempo apra compartir espa
cios con las personas de su equipo y que están por debajo de él en el escalafón: "los grandes comen con su gente". Esto sí es asequible para el director de cualquier colegio. Depende de él y no de la estructura.


(5): La integridad del líder debe estar fuera de toda duda (José Ramón Pin - IESE)

(6): En el artículo se señala que el directivo español tiene com
o principal lacra su costumbre de cortoplacismo: "la tendencia a lo urgente en detrimento de lo importante". La falta de recursos y también de
cooperación arroja a los directores de colegio a pensar en la agenda de la tarde o del día siguiente. Los planes estratégicos brillan por su
ausencia en muchos centros escolares. También se señala la necesidad de un cambio de comportamiento en aquellos que están al timón de cualquier empresa: saber delegar,
coordinar y combinar las habilidades de las personas que pertenecen a su equipo.

Por último, se hace una referencia al libro "ceo, carrera y sucesión" de José Ramón Pin y Guido Stein y a las fases que debe de seguir un futuro directivo hasta alcanzar su puesto. Desgraciadamente estos pasos no se dan el camino hacia la dirección de un centro educativo. Uno se
encuentra siendo director de la noche a la mañana y luego, si tiene capacidad, ya irá dando esos pasos.
Fase de ÁGUILA: el futuro ejecutivo se interesa como un águila en su presa en los departa
mentos que funcionan bien. En el caso de un futuro director esto puede traducirse a prestar atención en algunas personas de la comunidad educativa que gestionan bien los asuntos que les competen.

Fase de ARAÑA: en la que teje redes dentro y fuera de la empresa. En un colegio también es importante establecer buenas relaciones.

Fase de CANGURO: durante esta fase el interesado busca oportunidades de promoción. Esta es una etapa imposible en un colegio. Prácticamente nadie está interesado en asumir puestos directivos. Demasiada responsabilidad y trabajo para un plus de sueldo insignificante.

Fase de BÚHO: consiste en centrarse en lo que nadie más puede hacer y delegar; y a su vez encontrar el ritmo de cambio y comprender los elementos emocionales de la compañía.